Las reglas de Baccarat

El baccarat es uno de los juegos más prestigiosos en los casinos de hoy en día porque es un juego de apuestas muy altas. Sin embargo, las reglas del baccarat son muy fáciles de comprender.

El valor de las manos
El propósito del juego es que al sumar el valor de 2 o 3 cartas repartidas a cada jugador se obtenga el número más cercano posible a 9. En este juego los jugadores compiten contra la casa, que en el baccarat se conoce como banca, mientras que a los jugadores se les llama punto.

Para cumplir con este propósito, las cartas tienen los siguientes valores:
  • Todas las figuras y los diez valen cero.
  • El as vale 1.
  • Las cartas del 2 al 9 mantienen su valor nominal.


¿Pero y qué ocurre si el total de las cartas es mayor de 9? Las reglas del baccarat estipulan que si el valor de las cartas supera un dígito, la mano tiene el valor que indica el último dígito de dicho número. Es decir, si el valor conjunto de la mano es de 13, la mano valdrá 3.
Si con dos cartas el punto o la banca alcanzan un 8, se le llama baccarat natural y ese jugador pasa, pero si obtiene un 9 gana inmediatamente.

Las apuestas
Las reglas del baccarat solamente contemplan tres tipos de apuestas: a favor de la banca (el casino), del punto (el jugador) o empate. El hecho de que tú seas el jugador no significa que tengas que apostar por ti mismo, ya que también puedes apostar por la banca.

El punto y la banca pagan 1 a 1, pero la banca resta una comisión del 5% a las apuestas. La apuesta de empate es la apuesta más lucrativa en el baccarat, ya que paga una proporción de 9 a 1.

¿Cómo funciona la apuesta de empate? Según las reglas del baccarat, gana el jugador con la puntuación más cercana a 9. Si ambos jugadores alcanzan la misma puntuación, se considera un empate y gana quien haya realizado esta apuesta. Si nadie apostó por el empate, entonces las apuestas de la banca y del punto se quedan en la mesa y se inicia otra mano.